Por un año 2020 cargado de batallas que ganar

Cerramos el año 2019, y lo despedimos desde la plena convicción del trabajo bien hecho. La seguridad privada en España durante los últimos doce meses ha pasado por momentos donde la toma de decisiones era necesaria para el presente y futuro de la actividad y UGT las ha tomado. Lo hemos hecho con rigor, con decisión y desde la mejor forma de entender el sindicalismo, desde la participación de nuestros territorios, secciones sindicales, delegados y delegadas en todos y cada uno de los caminos explorados.

Le hemos dicho a Europa que cualquier decisión sobre la seguridad privada en cuanto al cambio tecnológico debe situarse en el ámbito de cada país, desde la concertación social y desde la negociación colectiva como elemento de encuentro. No es síntoma de buena salud para los trabajadores y trabajadoras de la seguridad privada en España que se tomen decisiones globales y por ende poco cercanas a la realidad territorial, hoy disponemos de un acuerdo entre CoES y UNI en esa dirección.

Hemos situado en el observatorio de seguridad privada los ejes fundamentales para la seguridad privada en los próximos años, contratación pública y privada socialmente responsable, jubilación anticipada, sentencia del supremo sobre subrogación de personal, reglamento de seguridad privada, modificación de la reforma laboral, se convierten en prioridades de los agentes sociales y económicos del sector de cuyo resultante dependerá la empleabilidad en los próximos diez años. Hemos cerrado acuerdos con distintas autonomías, con clientes privados, con la federación de municipios e incluso con algunos ámbitos de publica concurrencia como Metro y Wanda, todos ellos para garantizar mejor empleo y mayor protección

Somos referente institucional para los ámbitos políticos y para los principales clientes del sector, participando activamente en lo relacionado con la seguridad privada en el país. Desde el objetivo que debe prevalecer en un sindicalismo que respeta a los trabajadores y trabajadoras de la seguridad privada trabajar sin engaños para mejorar las condiciones de empleo de un sector que merece más reconocimiento, y mejores condiciones laborales y que para ello también merece un Sindicato como UGT serio en sus decisiones y riguroso en sus reivindicaciones.

Todo ello constituye sin duda el camino más difícil a explorar, pero también resulta el camino menos engañoso para el colectivo

Hemos puesto en el centro del debate a las personas, lo hemos hecho ante la intención de un borrador de reglamento que ponía en peligro un número importante de puestos de trabajo vinculados al trasporte de fondo, así como a las prohibiciones de tráfico suscitadas en el ayuntamiento de Barcelona que también afectaba a un importante número de vigilantes de transporte de fondos en esa ciudad. Hemos salido a la calle con los vigilantes de Marsegur, Novo Segur, Sinergias, Ariete, OMBUDS, ante un sector con pies de barro que debido a su mala gestión ve como las empresas caen generando desempleo y además con la complicidad de gobiernos y administraciones van a seguir desapareciendo, por ello la insistencia en cuanto a un necesario cambio de modelo de la seguridad privada en nuestro país.

La seguridad privada merece una mayor protección física y jurídica y así lo hemos trasladado a los distintos grupos parlamentarios y lo hemos defendido en la calle.

Pero lo más importante es que lo hemos hecho juntos, como Sindicato cohesionado, como debe ser un Sindicato que lidera el sector de la seguridad privada en España desde la convicción que proporciona la vocación de servicio y desde el reconocimiento a los profesionales del sector en su totalidad, y por supuesto desde el reconocimiento al colectivo de servicios auxiliares, trabajadores y trabajadoras de este país que merecen mayores garantías laborales y que son utilizados por algunas empresas para funciones impropias de su cometido, no siendo ellos los culpables como desde algunos ámbitos intencionadamente se intenta confundir.

Iniciamos un nuevo año, es momento pues de pasar página y seguir avanzando, además y como ya viene siendo desafortunadamente habitual lo hacemos sin Gobierno, parece ser que nuestros políticos llevan una velocidad distinta hacia las prisas que merecen los ciudadanos y ciudadanas de nuestro país que no pueden seguir esperando. Tampoco la seguridad privada puede esperar más, necesitamos con urgencia un Gobierno que aborde la modificación de la reforma laboral, la mayor garantía de los convenios sectoriales pasa por la modificación de la reforma laboral en este sentido, debemos también recuperar el contrato de relevo como herramienta de jubilación anticipada vital para el sector, garantizar la subrogación de personal pasa por modificar el estatuto de trabajadores, así como obtener un reglamento de seguridad privada acorde con el siglo XXI pasa por desatascar el agrio debate entre lo público y lo privado para abordar la realidad actual de la complementariedad.

Una complementariedad que no puede seguir orientada en las ofertas a la baja para la adjudicación de servicios, herramienta que aprovechan demasiadas empresas para incrementar su facturación y después plantear concursos y desempleo.

La administración y el propio Gobierno no pueden seguir impasible hacia un modelo perverso instaurado en el sector, hay que revertir el modelo de seguridad privada en nuestro país como principal garante de empleo y mantenimiento de la actividad.

Debemos afrontar una nueva negociación colectiva, una negociación donde hablar de igualdad real en las empresas, donde profundizar en herramientas capaces de erradicar cualquier tipo de acoso, donde situar claramente la obligatoriedad sobre el control de jornada y donde aplicar incrementos salariales valientes.

También los servicios auxiliares merecen una negociación sectorial, una negociación donde garantizar condiciones homogéneas en la actividad, así como el mantenimiento del empleo con cláusulas de subrogación.

En definitiva, seguir construyendo sector, disponemos de la cercanía de nuestros territorios, del compromiso de nuestras secciones sindicales y del esfuerzo incansable de nuestros delegados y delegadas. Disponemos del análisis real de la problemática del sector y disponemos de la vocación de servicio y el respeto a los trabajadores y trabajadoras de la seguridad privada y servicios auxiliares en nuestro país del conjunto del Sindicato. Por lo tanto, afrontemos un año más el reto de mil batallas que ganar, sin duda lo haremos y lo haremos juntos.